viernes, 7 de julio de 2017

Hernia Discal

La hernia discal es una enfermedad en la que parte del disco intervertebral (núcleo pulposo), que se encuentra entre las vértebras, se desplaza hacia la raíz nerviosa, la presiona y produce lesiones neurológicas derivadas de esta lesión. Pueden ser contenidas (solo deformación, también llamada protrusión discal) o con rotura.


Las hernias corresponden a la mayor incapacidad en personas menores de 45 años. Alrededor del 1,10 % de la población posee discapacidad crónica por este motivo. Son frecuentes en personas con enfermedades genéticas que afectan al tejido conectivo como el síndrome de Ehlers-Danlos y el síndrome de hiperlaxitud articular.
La hernia provoca dolor en la zona lumbar. Duele por inflamación el periostio de las vértebras, las articulaciones, la duramadre, el anillo fibroso, el ligamento vertebral longitudinal posterior y los músculos lumbares de la columna. Una hernia discal puede producir una serie de manifestaciones clínicas, entre las más frecuentes están el lumbago y la ciática.
    


 Síntomas

1) La lumbalgia.
La lumbalgia es el mayor motivo de consulta. La lumbalgia se produce cuando se distienden los músculos lumbares produciendo un dolor que impide el libre movimiento de esa zona de la cintura. Las causas de la lumbalgia son múltiples. Puede deberse a malas posturas, factores relacionados con la actividad física del individuo o factores psicológicos. Lumbalgia que se acompaña de dolor, sensación de hormigueo o dificultad para el movimiento de la pierna del mismo lado. Se debe a la compresión (pinzamiento) del nervio ciático o a una hernia de disco.

2) Ciática.
Se manifiesta de manera unilateral. Afecta al nervio ciático compuesto por las raíces nerviosas L5 (quinta lumbar) y S1 (primera raíz sacra). La ciática produce dolor y debilidad sólo en el nervio afectado, provocando parestesia local. Si está afectado S1 se ven comprometidos los músculos sóleo, gastrocnemios y glúteo mayor. Si está afectado L5 se ven comprometidos los músculos extensor propio del dedo mayor, peroneo y glúteo medio. Estos músculos son indispensables para poder caminar, afectando la extremidad inferior.

3) Aparición de los Síntomas
La hernia discal aparece sintomáticamente después de hacer o someterse a movimientos o gestos bruscos, hacer fuerzas excesivas sin tener en cuenta la posición correcta al agacharse o ponerse en pie y la aparición del dolor en general es inmediata a estos excesos. Las hernias discales más frecuentes son las lumbares (aparece entre los discos lumbares —denominados L—), así como también las cervicales (aparecidas entre los discos de la cervical —denominados C—). También es frecuente la aparición de hernia discal entre la quinta vértebra lumbar y la primera vértebra sacra (denominadas L5-S1), causante de una molestia persistente acompañada de trastornos sensitivos tales como hormigueo o pérdida de la sensibilidad e irritabilidad motora, así como disminución del reflejo predominantemente Aquiliano del lado afectado. Estas dolencias aparecen de forma inmediata, tal y como se explicó anteriormente, pero su tratamiento es prolongado y el alivio del paciente es muy lento, debido a la compresión de los nervios interdiscales.

[VIDEO ESPECIAL] Rescate en la autopista con helicóptero del SAME

Que maravilla que en ese país la ciudadanía cuenta con estos recursos.



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jueves, 6 de julio de 2017

El Paludismo 

Para el equipo de trabajo de la página web www.guiamedicosalud.com es importante dar a conocer temas de actualidad relacionados con la salud, el paludismo es una de esas enfermedades como tema de interés. 


El paludismo es causado por un parásito denominado Plasmodium que se transmite a través de la picadura de mosquitos infectados. La mayor parte de los casos y defunciones por paludismo se concentra en África. Entre los síntomas del paludismo destacan la fiebre, las cefaleas y los vómitos, que generalmente aparecen 10 a 15 días después de la picadura del mosquito. Si no se trata rápidamente, el paludismo puede poner en peligro la vida del paciente en poco tiempo, pues altera el aporte de sangre a órganos vitales.
La OMS recomienda una estrategia multidimensional para prevenir, controlar y eliminar el paludismo. 
Las intervenciones fundamentales son el uso de mosquiteros tratados con insecticidas y la fumigación de interiores con insecticidas de acción residual, 
las pruebas diagnósticas y el tratamiento de los casos confirmados con antipalúdicos eficaces.
En los últimos años, estas medidas han reducido drásticamente la carga de paludismo en muchos entornos. Sin embargo, la transmisión del paludismo persiste en muchos países del mundo y es causa de cientos de muertes cada año.


Epidemia de malaria en Ciudad Guayana

Pie de Atleta.
Es una infección en los pies provocada por hongos y su denominación médica es tiña podal. Esta afección puede durar por poco o mucho tiempo y puede reaparecer después del tratamiento.



Causas
El pie de atleta ocurre cuando un cierto hongo prolifera sobre la piel de sus pies. Además de los dedos del pie, también se puede presentar en los talones, las palmas de las manos y entre los dedos de las manos.
El pie de atleta es el tipo más común de infecciones micóticas por tiña. El hongo prospera en áreas cálidas y húmedas. El riesgo de contraer esta afección se incrementa si usted:
  • Usa calzado cerrado, especialmente si es recubierto con plástico.
  • Mantiene sus pies húmedos durante períodos prolongados.
  • Transpira mucho.
  • Desarrolla una lesión menor en las uñas o en la piel.
El pie de atleta es contagioso y se puede transmitir por contacto directo o por contacto con artículos tales como zapatos, calcetines y superficies de piscinas o duchas.
Síntomas
El síntoma más común es la piel agrietada, en escamas y que se desprende entre los dedos de los pies o en los lados del pie. Otros síntomas pueden abarcar:
  • Piel roja y con picazón
  • Ardor o escozor
  • Ampollas que supuran o forman costra

Si el hongo se disemina hacia las uñas, éstas pueden presentar decoloración, engrosamiento e incluso desmoronamiento.
El pie de atleta se puede presentar al mismo tiempo que otras infecciones micóticas de la piel como dermatofitosis y tiña crural.

Pruebas y exámenes
El médico puede diagnosticar el pie de atleta simplemente observando la piel. Si se necesitan exámenes, estos pueden abarcar:


Tratamiento
Las cremas o polvos antimicóticos de venta libre pueden ayudar a controlar la infección. Generalmente contienen clotrimazol, miconazol o tolnaftato. Siga usando el medicamento durante 1 a 2 semanas después de que la infección haya desaparecido para evitar que ésta reaparezca.
Además:
  • Mantenga los pies limpios y secos, especialmente entre los dedos.
  • Lávese bien los pies con jabón y agua y seque el área completamente y con mucho cuidado. Trate de hacer esto al menos dos veces al día.
  • Use medias limpias de algodón y cámbielas, al igual que los zapatos, lo más frecuentemente posible para mantener los pies secos.


El pie de atleta casi siempre responde bien al cuidado personal, aunque puede reaparecer.
Para prevenir futuras infecciones, se recomienda seguir los pasos que aparecen en lista en la sección de Prevención.
Si el pie de atleta no mejora en 2 a 4 semanas o reaparece con frecuencia, acuda al médico. Éste puede recetarle medicamentos antimicóticos más fuertes, como ketoconazol o terbinafina. Los antibióticos pueden ser necesarios para tratar infecciones bacterianas que se presentan por el rascado.
Expectativas (pronóstico)
Las infecciones del pie de atleta van de leves a severas, pueden durar poco o mucho tiempo y pueden persistir o recurrir, pero generalmente responden bien al tratamiento. Es posible que se requiera el uso de medidas preventivas y medicamentos a largo plazo.
Posibles complicaciones
  • La afección reaparece.
  • Infecciones bacterianas de la piel como la celulitis
  • Linfangitis, linfadenitis
Cuándo contactar a un profesional médico
Llame al médico inmediatamente si:
  • El pie está hinchado y caliente al tacto, especialmente si tiene líneas rojas, ya que estos son signos de una posible infección bacteriana. Otros signos pueden ser pus, secreción y fiebre.
  • Usted tiene diabetes o un sistema inmunitario debilitado y presenta pie de atleta.
Asimismo, llame al médico en caso de que los síntomas del pie de atleta no desaparezcan al cabo de 2 a 4 semanas de tratamientos con cuidados personales.
Prevención
Para prevenir el pie de atleta, siga estas medidas:
  • Séquese completamente los pies después de bañarse o nadar.
  • Use sandalias o chancletas en los baños y piscinas públicas.
  • Cámbiese los calcetines lo más frecuentemente posible para mantener los pies secos; esto debe hacerse al menos una vez al día.
  • Utilice talcos antimicóticos o de secado para prevenir el pie de atleta si es susceptible a contraerlo o si usted frecuenta áreas donde el hongo que lo causa es común (como los baños públicos).
  • Use zapatos bien ventilados y preferiblemente hechos de un material natural como el cuero. Puede ayudar el hecho de alternar los zapatos cada día, de manera que se puedan secar por completo entre puestas. Evite los zapatos con revestimiento de plástico.
Nombres alternativos
Tiña podal; Dermatofitosis del pie; Infección micótica del pie; Tiña de los pies; Infección del pie por hongos


Pie de Atleta y hongos en las uñas ¿cómo se puede curar?